Capitulo 2: Jaqueline
-Puedes oirme?
La voz a la distancia le resultaba vagamente familiar. Había despertado? Sentía sobre ella el poder de la anestesia y le dolía un lugar en su abdomen....punzaba.
-S-si-respondió ella aún sin enfocar bien.
-Esperaremos a que despierte completamente-dijo la voz. Una voz grave, masculina-. Pero descuide, la intervención fue un éxito.
De nuevo el sueño, ese sopor pesado que la arrastraba aun mundo de tinieblas donde su madre la miraba con reproche por haber escapado del destino de estar juntas.
Tras varios días Adam volvió a tener un poco de confianza en sus compañeras de oficina. Diane parecía la chica más abierta de todas, al menos era la unica que podía tener una plática de 5 minutos con él.
-Ay Adam-le dijo un viernes lluvioso-. Trabajo demasiado en estas malditas facturas. Si Johny vuelve a cometer un error como este-dijo mostrando una factura- me encargaré de fracturarle los dedos.
Adam esbozó una sonrisa que se desvaneció cuando vio aparecer a Vicky frente a él.
-Diane-le dijo a su compañera-. Están listos los documentos del préstamo que pidió Jackson.
-Jackson?-preguntó Adam. No recordaba que alguno de sus compañeros de área tuviera ese nombre.
-Jaqueline-corrigió Diane-. Claro, Vicky, gracias. Cuando termina su incapacidad? Johny hace estupideces en su lugar y yo tengo que corregirlos.
-No lo sé-dijo Vicky-. Ni me importa, por mí que se quede en el hospital.
-Qué cruel-le dijo Adam molesto-. Tiene cancer, no está en el hospital por gusto.
-Vuelve a trabajar niña-le espetó Vicky.
Diane esbozó una sonrisa incómoda mientras veía como Adam se alejaba hecho una furia. No entendía por qué Vicky se comportaba de esa forma, Adam era un encanto de tipo, no importaba en absoluto su preferencia sexual, era Adam. Y Jaqueline? No la conocían mucho, pero el tiempo que llevaba trabajando ahí se había comportado a la altura, al punto de que pasaba inadvertida. Al menos sabía hacer facturas...
En el hospital Jaqueline observaba el exterior de su habitación. Lucía un poco demacrada, pero nada fuera de los parametros normales. Si Eleanor, su pareja, no hubiera estado junto a ella durante ese trance no sabía lo que habría pasado. La amaba, amaba su cabello, la línea de su cintura, sus ojos grises que la observaban al despertar. Amaba a Eleanor. Sonrió cuando la puerta se abrió y la vio pasar.
-No hay más metástasis-le dijo con un sonrisa dolorosa.
-Bien-dijo Eleanor-. Pero tienes que seguir con la quimioterapia.
-Lo sé-dijo Jaqueline apesadumbrada. Odiaba la maldita quimioterapia-. Pero se irá. Vendremos semanalmente y...
-No hables en plural-dijo Eleanor-. No habrá nosotras, no más.
-¿C-como?-titubeó Jaqueline.
-Jackie-le dijo Eleanor-. Me voy.
-A donde?-preguntó Jaqueline sintiendo un nudo en la garganta.
-Estoy terminando contigo-dijo Eleanor-. Tuvimos una hermosa relación y te lo agradezco pero tengo que irme.
-P-p-ero...
-Necesitas ayuda-dijo Eleanor-. Lamento dejarte en este estado pero es lo mejor yo...no puedo hacerme más cargo de ti.
Eleanor se fue, salió por la puerta. Jaqueline no sabía que decir o pensar, su novia se iba...ella....Sin saber como se quitó los cables que la ataban a las máquinas, se arrancó el cateter y la bolsa para la orina, caminó dando tumbos y la encontró mientras llegaba el asensor, los médicos internistas y las enfermeras trataban de consolarla y aunque no recordara lo sucedido Jaqueline gritó:
-No!! Eleanor no te vayas!! Somos Jaqueline y Elenaor no puedes dejarme así...no....!!! Eleanor yo te amo! Te necesito por favor no me dejes no....
Los medicos llegaron y le administraron un calmante. De nuevo el sopor, el sueño y la oscuridad. Jaqueline ahora estaba sola. Necesitaba a alguien....pero ella ya se había ido.



